Somos una cooperativa abierta, en la que todos tienen cabida. Aunque nos llamemos Siete Valles de Cantabria, nos encantaría acoger a ganaderos de los 46 valles que tiene nuestra comunidad autónoma.

Creemos y apostamos por el trabajo cooperativo, los equipos transversales y las redes que permiten dignificar la vida de las personas. Queremos vivir felices y equilibrados en nuestro medio rural, somos agropolitanos convencidos de que, transformando nuestras formas de hacer conjuntas, también transformamos la sociedad y contribuimos a crear mejores comunidades para vivir.

Esta cooperativa ofrece una visión diferente sobre cómo hacer las cosas. No solo se trata de comida, buscamos valores añadidos como el vínculo que se establece entre hosteleros, productores, técnicos, asociaciones y ganaderos. Queremos poner el producto directamente en la mano del consumidor, porque la forma de comprar la carne también es importante.

“Una carne de sabor intenso proviene de animales que han vivido una vida intensa. La vida intensifica el sabor”,

Harold McGee (On Food And Cooking: The Science And Lore Of The Kitchen, 1984).

Nos Presentamos

María Montesino

Licenciada en Sociología y presidenta de la cooperativa, ha colaborado en varios proyectos sociales relacionados con el desarrollo rural y el patrimonio. Dirige, junto a su compañero Lucio González, la ganadería ecológica La Lejuca, en el valle de Campoo, cuya línea de carne gourmet se basa en el engrasamiento en pasto de ganado tudanco. Compagina esta actividad con sus trabajos editoriales como directora del proyecto cultural multidisciplinar La Ortiga.

Beatriz Argüeso

Mi nombre es Beatriz Argüeso, soy productora de carne ecológica desde el año 2001. Mi estabulación se encuentra en Susilla, un pueblo situado en Valderredible. Aposté desde un principio por el cuidado y el bienestar del ganado y del medioambiente, llevando a cabo un manejo tradicional: pastoreo, amamantamiento de terneros, cuidado de la tierra, etc. Todo ello acompañado de una alimentación y un cebo ecológico natural, libre de fertilizantes y productos químicos, obteniendo así un producto sin residuos, ¡un alimento de calidad!

Aurelio Barrio, padre e hijo

Aurelio, padre e hijo, trabajan juntos en su explotación, situada en Belmonte —donde apenas residen 20 personas—, en el valle de Polaciones. Llevan trabajando en ecológico desde antes del 2000. Tomaron la decisión porque querían ser más respetuosos con el medioambiente y garantizar el bienestar de los animales.

Ángel Luis Gutiérrez

Ángel Luis vive y trabaja en el valle de Polaciones. Además de por la salud y el medioambiente, también forma parte de este proyecto para preservar su oficio. “Siete Valles de Montaña es una ayuda muy importante para dar una salida y un valor añadido a esto, así conseguiremos un futuro real”, dice.

Azucena Barquín

Mi nombre es Azucena Barquín y vivo en Bostronizo. Soy propietaria de una explotación ganadera desde hace 20 años que convertimos en ecológica hace 11 porque sentíamos una gran inquietud por producir un alimento sano y saludable. Tenemos 40 vacas de raza limusina y 30 hectáreas de pastos, donde crece el forraje para alimentar a nuestros animales. Producimos en extensivo, garantizando así el bienestar animal.

Ovidio Torre

Vivo en Uznayo, Polaciones, y mi ganadería está aquí también. Tengo unas 120 cabezas de ganado de las que 75-80 son madres reproductoras. Son de raza limousina y charolesa cruzadas. En primavera y verano pastan en extensivo en la parte norte de Peñalabra, en la zona de la Fuente del Chivo y el pico Tresmares. Me inicié en ecológico entre los años 1990 y 1995. Como no uso ningún producto químico para las fincas, solo abono de mi explotación, consideré oportuno criar terneros ecológicos de calidad.